De los pilotos al mercado: cómo MELIXA prepara a las comunidades energéticas para la era de la flexibilidad eléctrica

En los artículos anteriores hemos visto cómo MELIXA está desarrollando una plataforma capaz de agregar recursos energéticos distribuidos como placas solares y baterías y cómo esta tecnología ya se está validando en entornos reales como Manzanares el Real o Mediana de Voltoya.

Sin embargo, más allá de los pilotos, una pregunta resulta fundamental: ¿qué herramientas concretas ha desarrollado el proyecto y cómo pueden ayudar a que comunidades energéticas, municipios y pequeños consumidores participen en los futuros mercados de flexibilidad?

La respuesta llega en un momento especialmente relevante para el sector energético. La transición hacia un sistema cada vez más renovable está aumentando la necesidad de recursos flexibles capaces de adaptarse a las variaciones de la generación y la demanda. Al mismo tiempo, los recientes cambios regulatorios están comenzando a abrir la puerta a la participación de actores que hasta ahora permanecían excluidos de estos mercados.

En este contexto, MELIXA no solo ha demostrado la viabilidad técnica de la agregación de demanda, sino que ha desarrollado un conjunto de herramientas listas para facilitar la participación de comunidades energéticas y pequeños consumidores en los nuevos servicios de flexibilidad. Se trata de soluciones que permiten coordinar recursos distribuidos, optimizar su operación, repartir los beneficios obtenidos y validar estrategias de mercado de forma segura antes de su despliegue.

 La oportunidad de la agregación y el nuevo paradigma 

La flexibilidad es la capacidad del sistema eléctrico para adaptarse rápidamente a los constantes cambios en la oferta y la demanda. Con la creciente penetración de energías renovables, esta capacidad se está convirtiendo en un recurso cada vez más valioso para garantizar la estabilidad de la red. 

En España, la evolución del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) plantea la reducción de la potencia mínima requerida de 1 MW a tan solo 100 kW. Esto representa una oportunidad sin precedentes: al agregar la capacidad de múltiples pequeños prosumidores, comunidades energéticas y edificios públicos, se logra la masa crítica necesaria para ofertar servicios de ajuste, generando nuevas vías de ingresos extra y ahorro en la factura de la luz que hasta ahora permanecían fuera del alcance de estos actores. 

Este cambio regulatorio abre la puerta a que las comunidades energéticas evolucionen desde un modelo centrado exclusivamente en el autoconsumo hacia un papel más activo dentro del sistema eléctrico, participando en servicios de flexibilidad y contribuyendo al equilibrio de la red.

Resultados explotables: las herramientas que hacen posible la flexibilidad 

Para aprovechar esta oportunidad, MELIXA ha desarrollado un conjunto de herramientas tecnológicas con potencial de explotación comercial. Estos desarrollos abordan algunos de los principales retos asociados a la agregación de recursos energéticos distribuidos:

  • Algoritmos de agregación y operación: Permiten predecir, agregar y coordinar la flexibilidad disponible en distintas comunidades energéticas de forma simultánea. Su principal aportación consiste en transformar múltiples recursos energéticos de pequeña escala en una única oferta flexible capaz de participar en los mercados eléctricos, automatizando además la toma de decisiones en tiempo real para optimizar su operación. 
  • Gestión predictiva y reparto económico: el proyecto ha desarrollado estrategias de control predictivo capaces de optimizar el funcionamiento de baterías y sistemas térmicos como la calefacción en función de las necesidades de la red y de las condiciones de operación de cada activo. Asimismo, incorpora mecanismos automatizados de reparto económico de beneficios que permiten distribuir de forma transparente los ingresos obtenidos entre los distintos participantes según su contribución real de flexibilidad. 
  • Gemelo Digital y visualización avanzada : MELIXA incorpora un simulador de consumo eléctrico (Gemelo Digital) capaz de reproducir virtualmente el comportamiento energético de las comunidades participantes. Esta herramienta permite validar estrategias de operación y participación en mercados antes de su aplicación real, reduciendo riesgos y facilitando la toma de decisiones. Todo ello se complementa con herramientas de visualización que convierten información técnica compleja en indicadores comprensibles para gestores y usuarios finales. 

De la validación a la explotación: pilotos de Manzanares y Mediana de Voltoya 

El verdadero valor de estos desarrollos reside en su validación en entornos reales. A través de los pilotos de Manzanares el Real y Mediana de Voltoya, MELIXA ha podido comprobar el funcionamiento de sus herramientas en escenarios representativos de las futuras comunidades energéticas y servicios de flexibilidad.

En Manzanares el Real, la plataforma se ha desplegado sobre varios edificios municipales de la comunidad energética ManzaEnergía. Allí se han validado tanto los algoritmos de control predictivo aplicados a sistemas de climatización como la gestión inteligente de una batería comunitaria de 46 kWh. La combinación de estos recursos permite transformar consumos y activos energéticos distribuidos en capacidad flexible susceptible de participar en mercados de ajuste y servicios de red.

Por su parte, el piloto de Mediana de Voltoya demuestra que la flexibilidad puede encontrarse en infraestructuras muy diferentes a las tradicionalmente asociadas al sector energético. En este caso, el proyecto ha explorado el potencial del sistema municipal de bombeo de agua como recurso flexible, utilizando la capacidad de almacenamiento de los depósitos para desplazar consumos eléctricos de forma controlada. La operación y validación de estas estrategias se apoya en el Gemelo Digital desarrollado por MELIXA, garantizando que cualquier actuación respete en todo momento las necesidades operativas del municipio.

La experiencia obtenida en ambos pilotos ha permitido validar no solo las tecnologías desarrolladas, sino también su capacidad para adaptarse a diferentes tipologías de activos y contextos operativos. Este aspecto resulta especialmente relevante de cara a su futura aplicación en otras comunidades energéticas, municipios o agrupaciones de consumidores como comunidades de vecinos interesados en participar en los mercados de flexibilidad.


¿Quieres dar el siguiente paso en la gestión de tu comunidad energética? Descubre cómo la agregación de flexibilidad y las herramientas avanzadas desarrolladas en MELIXA pueden optimizar tus prácticas energéticas. 

Contacta con nosotros aquí para analizar tu situación.

Más noticias sobre Energía

Sobre nuestros servicios